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Pumuky

El bosque en llamas [edición 5º aniversario]

JAB-2045-V5
LP
16,00
ÚLTIMAS COPIAS - Reedición especial en vinilo 12", limitada de 500 unidades, con cupón descarga gratuita en formato digital (MP3 - 320 kbps).

En el quinto aniversario de “El bosque en llamas” de Pumuky, uno de los discos más especiales publicados en los 20 años de historia de Jabalina que ahora celebramos, hemos querido rendirle homenaje reeditándolo en formato vinilo, en el que originalmente nunca se llegó a publicar. Una edición especial, remasterizada para la ocasión, con descarga digital incluida, que adapta la portada al gran formato de la carpeta del LP potenciando el efecto de su imagen, ahora desprovista de textos (título y nombre del grupo), obra del ilustrador Xavier Jalón López. Un diseño gráfico con el que Óscar Giménez, autor también de la ilustración inédita que ocupa la contraportada, ha logrado darle un aire renovado respetando su esencia.

Cinco años después de salir a la luz “El bosque en llamas” sigue siendo un disco impresionante, lleno de maravillosos rincones (algunos de ellos secretos), cuya elaboración requirió de más tiempo y paciencia del inicialmente previsto, así como de la meticulosa dedicación de todos (muchos) los implicados en la banda liderada por el tinerfeño Jaír Ramírez, secundado por su hermano Noé, y en esa ocasión completada por David Giménez, Tomás García, Nacho Yoldi, Vicente Rosati y Edu Martínez. Un trabajo con el que definitivamente Pumuky abrieron las puertas de su personalísimo universo lírico y sonoro, y que lejos de envejecer, parece más vivo que nunca. Composiciones que llevan la impronta de melodías y atmósferas difíciles de describir, y que se mueven, huidizas, entre sombras extrañas construidas a base de agridulces paisajes acústicos, que nos podrían recordar a unos Lambchop o Sparklehorse, violentas descargas eléctricas cercanas a los postulados fijados por Mogwai, o ambientaciones de una inquietante melancolía en la estela de Eluvium; y todo ello sin dejar de ser canciones Pop. Por si esto fuera poco, Pumuky contaron con valiosas colaboraciones que contribuyeron a la consecución de un resultado final impecable; como Marina Gómez de Klaus&Kinski, voz y coros en "Si desaparezco", Pepo Márquez (The Secret Society), con algunas de las guitarras más afiladas y agresivas del disco, o Abraham Boba (León Benavente), excepcional músico que aportó gran calidez a las canciones tocando acordeones, hammonds y profundos pianos.

En ”El bosque en llamas" Pumuky muestran la amplitud de registros que son capaces de abarcar. Confluyendo en su interior tormentosos estallidos de energía, en canciones como "Tu marca", a los que le suceden remansos de paz y melancolía, véase "Si desaparezco" o "El Hombre Bosque en llamas". Guitarras indomables, emocionantes muros de teclados y bases rítmicas contundentes (con frecuencia, juegos a dos baterías) en "Lobo estepario contra caballos desbocados" o "La Metamorfosis", que contrastan y conviven con delicados arreglos y melodías que alivian y dulcifican los rebrotes de tensión que, como escaleras de caracol, parecen no tener final. En "El bosque en llamas" no falta detalle, incluidos instrumentales como "El innombrable" o "El exilio de los invisibles", que dan respiro y oxigenan la obra en su conjunto. Diez piezas que encajan a la perfección, en gran medida gracias a la labor a los mandos técnicos de Arturo Vaquero, que hace que "El bosque en llamas" discurra y permita ser "leído" y escuchado de un tirón, como si de una novela de nuestro autor favorito se tratara; porque no podemos obviar los emotivos textos, sencillos y descarnados a la vez, que vierten luz y nos ponen sobre la pista de las obsesiones y esperanzas de la criatura que le da vida. En este punto, como en la faceta instrumental, podemos distinguir temáticas separadas en dos hemisferios contrapuestos, pero de cuya existencia depende la esencia vital de Pumuky. Letras sobre las que pesa cierto desaliento, como en la destacable "Los enamorados", con las que el autor trata de enfrentarse a sus propios miedos: el paso del tiempo, la posible caducidad de los sentimientos, el sinsentido de mucho de lo que nos rodea, el fin. Otros textos se presentan más esperanzadores, ante las alegrías y pasiones propias de la condición humana en su esplendor, sin olvidar las encrucijadas emocionales que nos acompañan con frecuencia, entre las que sobresalen "Puzzle" o "El Eléctrico romance de Lev Termen y la Diva del Éter".

Una obra que en su título de algún modo encierra una alegoría, "un incendio es a la vez el final de todo lo que quema, y el principio de todo lo que crece después", dándole un sentido global, un matiz cíclico, al discurso. Canciones que, poco a poco, van haciendo mella en el oyente, introduciéndolo en este bosque de sensaciones, que después del incendio ha vuelto a regenerarse...